Twitterland

En etc

Creé mi cuenta de Twitter @emarts hace más de un década, cuando estaba en mi etapa medio geek y leía muchos blogs de tecnología para ver que nuevos servicios online eran la novedad, entre uno de ellos salió Twitter. Si mal no recuerdo, creo que ni siquiera tenía el logo del «pajarito» sino un simple «T».

En fin, lo curioso es que nadie pudo predecir que esta red social iba a crecer tanto, obviamente no para competir con los números de Facebook sino para tener su propia pequeña cuota de mercado.

Ahora, lo curioso es que en aquel entonces recuerdo que los usuarios de Twitter al menos en Perú eran pocos, tanto así que se daban el lujo de realizar «Tweet and beer» para reunirse y conocerse. Ahora son tantos que ya simplemente no se podría hacer eso.

También recuerdo que existía algo llamado el #FollowFriday que consistía en recomendar alguna otra cuenta de Twitter que te llamara la atención. Lo que contribuía a que creciera el descubrimiento de gente nueva.

Una de las grandes diferencias entre Twitter e Instagram por ejemplo, a parte de la obvia funcionalidad, es que en el caso de Twitter, la comunicación dentro de la red está por así decirlo «interconectada», eso quiere decir que si yo abro la página principal, la misma red social me sugiere twits o hilos de otras personas que no necesariamente sigo.

Me imagino que esta lógica es para fomentar la interacción dentro de la misma red y que vaya creciendo la comunidad ¿Qué podría salir mal?…

Pues… que en la práctica, y al menos dentro de mi limitado punto de vista, esto ha generado lo siguiente:

  • Gente discutiendo con otros usuarios que no conoce por imponer su punto de vista absolutista.
  • Gente retwitteando y criticando al autor del tweet.
  • Gente sacando de contexto tweets y negando por completo el «beneficio de la duda»
  • Gente que simplemente lanza «hate» y mala onda a otros sólo por el afán de molestar.

Es curioso como la lógica de esta interesante red social fue desvirtuada por los mismos usuarios para terminar siendo esto.

No creo que todo este mal dentro de la red, ahora tiene la opción de «mutear» ciertas palabras y usuarios, o no sé… simplemente aceptando el hecho de que no todos piensan como uno y que por más argumentos, tweets, hilos y kilómetros de texto que puedas escribirle a esa persona, NO podrás cambiar su forma de ver las cosas.

En verdad todo ese chongo de gente que se pelea por Twitter/Facebook siempre me ha dado mucha flojera, yo no pago mi internet para andar gastando mi tiempo peleándome con alguien que no conozco. Y no, esto no es un debate porque por lo menos ahí hay un intercambio de opiniones en donde ambas partes logran aprender algo. En estos chongos de Twitter sólo hay gente que quiere que pienses como ellos o sino estás mal.

En fin, el objetivo de esta nota es solamente recordar lo que fue Twitter en algún momento y que relajen la pelvis un poco al momento de enojarse por estas cosas, tómenselo con calma.

PD: Pueden seguirme en Twitter como @emarts no prometo publicar cosas inteligentes ni filosóficas, simplemente es lo que es 🙂